jueves, 14 de agosto de 2014

La ensalada del verano: rúcula y canónigos con fresas.

Hola a todos! ¿Cómo va el día? Seguro que siendo juernes, genial!

A finales de junio nos fuimos a Menorca de vacaciones unos días. La verdad que aquella semana allí pudimos disfrutar de una gastronomía increíble. El último día antes de ir al aeropuerto, estuvimos comiendo algo en el puerto de Mahón. Fue allí donde descubrimos esta riquísima ensalada, la cual ha sido la ensalada del verano por excelencia. Es una receta muy fácil y que estoy segura de que la repetiréis más de una vez.

Ingredientes:
- Rúcula y canónigos (yo he utilizado una bolsita de ensaladas que podréis encontrar en cualquier supermercado)
- 4 fresas grandes.
- Queso parmesano.
- Albahaca fresca.
- Aceite de oliva.

Yo hoy la he preparado con una vinagreta de fresas.
Para la vinagreta (opcional):
- Un chorrito de vinagre de Módena.
- Un chorrito de aceite de oliva.
- Una cucharadita de mermelada de fresas (yo he utilizado mermelada de la vieja fábrica)
- Una pizca de sal.

Elaboración:

1. Ponemos en un plato hondo la rúcula y los canónigos.
2. Lavamos las fresas y las cortamos en láminas finas, después las ponemos encima de la ensalada.
3. Hacemos lascas de queso parmesano, es decir, láminas muy finas, como si fuera "capaccio" de parmesano. Las colocamos encima de las fresas.
4. Picamos la albahaca fresca muy finita y la ponemos en un bol. A continuación agregamos un chorrito de aceite de oliva y mezclamos bien. Después lo agregamos a la ensalada asegurándonos de que está por todo el plato.

Para la vinagreta:
1. Echamos un chorrito de vinagre de módena en un bol. 
2. Echamos un chorrito de aceite de oliva.
3. Echamos una cucharadita de mermelada de fresas y mezclamos bien todo. Después lo agregamos a la ensalada.

Pues nada, espero que os guste tanto como a mí y.....¡muy buen provecho!






Jaris.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Albóndigas en salsa de zanahoria y cebolla.

Hola a todos! ¿Cómo estáis? Espero que estéis pasando un muy feliz verano  ya estéis trabajando o de vacaciones. Sea cuál sea vuestra situación, no os tenéis que olvidar de comer lo más saludable posible, y ya que estamos hacer un poquito de ejercicio todos los días.

Yo soy de las que me gusta comer, que disfruto comiendo. Creo en una dieta variada y equilibrada. La verdad que cada día soporto menos a aquellas personas que viven contando calorías, que incluso a veces te cuentan de que está hecho una cosa u otra y se te quitan hasta las ganas de comer. No es bueno excederse con ningún tipo de alimento, tenemos que comer platos proporcionales, porque hay veces que el alimento en sí no engorda, lo que puede engordar es tomarte el plato y repetir dos veces más. Sinceramente, pienso que aquellas personas que viven contando calorías o mirando si el plato es muy calórico o poco calórico, no son nada felices, por lo menos yo no lo sería.

Dicho esto, hoy os traigo una receta de las de toda la vida, que gusta a adultos y a niños, una de esas fácil de hacer y bien rica… albóndigas en salsa de zanahoria y cebolla.

Ingredientes:

Para las albóndigas:
-          -700 gr de carne de ternera picada.
-          -1 huevo.
-          -50 gr de miga de pan.
-          -100 ml de leche.
-          -1 diente de ajo.
-          -Aceite de oliva.
-          -Perejil.
-          -Sal.
-          -Harina.

Para la salsa:
-         - 1 cebolla y media (grandes)
-          -2 zanahorias medianas.
-          -1 diente de ajo.
-          -1 cucharada de harina.
-          -1 vaso de vino blanco.
-          -Aceite de oliva.
-          -Sal.
-          -Pimienta.

Elaboración:

Pon en remojo la miga de pan en la leche. 

Para hacer las albóndigas, pica finamente el ajo y ponlo en un bol. Incorpora la carne, el huevo, la miga de pan remojada en la leche, un poco de perejil picado y una pizca de sal. Mezcla todo bien. 

Coge pequeñas porciones de masa y dales forma redondeada. Pásalas por harina y fríelas en una sartén con abundante aceite. Primero a fuego alto, y después a fuego bajo. Cuando ya estén doraditas y hechas por dentro ponlas en un plato con papel de cocina para quitar el excedente de aceite y resérvalas a un lada.

Para hacer la salsa:

Pica finamente las cebollas, las zanahorias y el ajo.

 Rehoga las verduras en una sartén con un poco de aceite hasta que cojan color. Sazona, añade la harina y rehoga brevemente.

 Vierte el vino y, si hiciera falta, un poco de agua o caldo. Cocina durante 20-25 minutos a fuego lento. 

Pasa las verduras por la batidora o un pasapurés y coloca la salsa en una cazuela e introduce las albóndigas. 

Cocina las albóndigas con la salsa con las albóndigas a fuego lento durante 10 minutos aproximadamente.

Sirve las albóndigas y adorna con una ramita de menta y una hoja de albahaca.

Y ahora….¡a disfrutar! Buen provecho!

Nos vemos en la próxima entrada.








Jaris.

viernes, 8 de agosto de 2014

Escuela democrática, una promesa en la educación.

Escuela de la Nueva Cultura La Cecilia.

Cuando decidí que me volvía a España, tenía muy claro que no lo haría sin antes pasar por Argentina, no sólo porque era algo que deseaba desde que era pequeña, sino porque desde hacía un par de años, tenía un nuevo sueño en este país, visitar en Santa Fe la Escuela de la Nueva Cultura La Cecilia. Todo empezó cuando vi la película de “La educación Prohibida” donde a través de ésta “conocí” a Ginés del Castillo, director y fundador de la escuela. Cuando lo escuché hablar supe que alguna vez en mi vida tenía que visitarles; dos años después ese sueño se realizó. Desde el momento en el que les mandé un email casi un año antes de la visita para ver si podía ir, me trataron con mucha amabilidad.

A mediados de mayo de este año fui a Santa Fe. Había quedado con Ginés en que me quedaría de lunes a viernes, para conocer bien el funcionamiento de la escuela, ver y participar en las clases y ayudar con lo que pudiera. El lunes cogí el autobús que me llevaba a la escuela, y cuando me bajé sentí un remix de sentimientos entre felicidad y nervios. Me dirigí a la dirección, y allí estaban Ginés y Cecilia (fundadores de la escuela) y el resto del equipo de profesores. Nada más llegar me dijeron que antes de empezar las clases, lo primero que hacía todos los días durante 15 minutos era “el tiempo de silencio”, me invitaron a acompañarles y tener esta primera toma de contacto con los alumnos y profesores y así poder experimentar algo que para mí era nuevo. Pregunté en qué consistía y por qué lo hacían y me dijeron que después me lo explicaban. Llegamos a la sala, y allí estaban todos los alumnos desde primero de primaria hasta lo que para nosotros en España conocemos como bachillerato. Todos descalzos, sentados, esperando a que llegásemos. Creo que fue la primera vez en mi vida que veía algo así. Alumnos, niños y adolescentes, 15 minutos en silencio, respetando ese tiempo de relajación y meditación. No se escuchaba ni una mosca. Terminó el tiempo de silencio, y muchos alumnos me preguntaron quién era. A continuación me dirigí con Ginés a la dirección donde contestó a todas mis preguntas y dudas y me contó cómo había empezado todo este proyecto.

Esta escuela se declara escuela democrática, no tienen un solo método de enseñanza, aunque si es verdad que se basan mucho en Jiddu Krishnamurti, la metodología va cambiando según los intereses y necesidades de los alumnos. La libertad, la democracia y el autoconocimiento son los tres pilares más importantes de esta escuela.

Los grupos tienen un máximo de 15 personas aproximadamente, aunque la mayoría oscilan entre 10 y 12 alumnos.

Tienen cursos desde educación infantil hasta secundaria. En ningún curso tienen asignaturas obligatorias excepto la asamblea todos los viernes y los cursos no se dividen como “cursos” en sí, sino que son grupos. No están divididos por edades, sino por afinidades, es decir, la prioridad es el alumno, y si el alumno tiene 12 años pero todos sus amigos tienen 15 años y quiere estar con ellos en clase, puede hacerlo; si por ejemplo el alumno tiene 8 años pero por cualquier motivo no está cómodo en clase, o se aburre con lo que aprenden porque el ya lo sabe, puede pasarse a un grupo superior, consultando antes con su tutora y el resto de compañeros. Todo esto a mí al principio me dejó alucinada, a pesar de que no me gusta el sistema educativo que tenemos en España, es con el que he crecido y me he educado, y claro, al principio no estaba muy segura de que esto pudiera funcionar. Por supuesto, cuando acabo la semana mi opinión había cambiado y pude darme cuenta como todo iba sobre ruedas.

 Ahora os voy a contar más detalladamente el tema de las asignaturas en los diferentes grados, primaria y secundaria:

-        -    En educación primaria, como os he comentado antes, no tienen ninguna asignatura obligatoria como tal, sino que tienen una tutora que encamina a los alumnos. Son los propios alumnos los que presentan los temas que quieren aprender. Esto no quiere decir que prendan únicamente lo que les da la gana, sino que tienen la libertad de presentar los temas más importantes para ellos y a partir de ahí la tutora lo abarca en todas las materias. Mi pregunta fue: ¿y si un día los alumnos no proponen ningún tema?, pues bien, en tal caso, para eso está la tutora, para proponer temas y encaminar a los alumnos. Los niños de primaria salen completamente alfabetizados para la siguiente etapa, con la diferencia que en vez de aprender la cosas de una forma obligatoria, ellos lo aprenden al ritmo que necesitan, también por este motivo tienen la libertad de cambiarse de grupo, para aprender al ritmo que ellos necesitan, al ritmo que su cuerpo, mente y alma necesitan. Los niños son curiosos de por sí, así que normalmente siempre tienen algún tema para presentar, o alguna duda o pregunta que se han hecho en su pequeño gran mundo. Lo único obligatorio que tienen es la asamblea, donde se resuelven los conflictos que haya podido haber durante la semana, donde expresan sus emociones y son ayudados no solo por la profesora, sino también por sus compañeros.
Las materias que aprenden son: lengua, matemáticas, ciencia, arte, música, cine, educación física, inglés y cocina.

-      -   En educación secundaria, no tienen asignaturas obligatorias. Hay profesores especializados en cada materia, pero los alumnos deciden si ir o no a esas clases, es decir, asisten a las clases que a ellos les interesa, a las que ellos les gusta, incluso se puede dar el caso, como me dijo Ginés, de que no quieran ir a ninguna clase, aunque eso nunca les ha pasado. Las clases para secundaria son las siguientes: Matemáticas, cine, lengua, plástica, música, sociedad, biología, química, inglés, yoga, cocina, educación física, autoconocimiento y una clase llamada Mariana por el nombre de la profesora que lo imparte, es una materia donde se da holística y temas de la actualidad, también historia, por su gran variedad de temas los alumnos decidieron llamarla de este modo.
Todas las materias se imparten a lo largo de la semana, tienen una plantilla donde se pueden ver todas las clases y los alumnos deciden a cuales ir. La mayoría de los alumnos asisten a casi todas las clases, por lo menos por curiosidad. En esta etapa los alumnos van descubriendo sus intereses y van decidiendo que quieren aprender para el futuro.

En mi estancia allí intenté asistir a todas las clases, aunque es verdad que no me dio tiempo a todo. Es posible que la clase que más me gustase y donde más aprendí fue en autoconocimiento. Es increíble que haya una asignatura así, ¿verdad? Cuantos quebraderos de cabeza me habría evitado si desde pequeña hubiera aprendido a conocerme a mí misma, cosa que sigo haciendo con 24 años y creo que aún me queda un largo recorrido.

Estos alumnos de esta escuela aprenden a no tener miedo gracias a la libertad que se les da desde pequeños. Según lo lees, puede parecer una tontería, pero el miedo es algo que he visto yo desde muy pequeña en el tema de la educación. Yo he sentido miedo en la escuela, un miedo que me lo imponían los profesores o incluso otros compañeros. Muchos temas que estoy aprendiendo a superar ahora, estos niños con 15 años los tienen más que superados.

La verdad que esta experiencia ha sido más que profesional, personal. Gracias a todo esto, llegué al por qué de muchas preguntas de cuando era adolescente. Empecé a entender muchas dudas, que a día de hoy seguía teniendo. Me ha servido para acercarme más a los adolescentes, aquellas personas que tenía un poco olvidadas y/o apartadas de mí y que gracias a todo esto me han abierto las ganas de conocerlos más y ayudarlos desde mi experiencia.

Con este post no trato de convencer a nadie de que ésta es mejor educación que otros sistemas, sólo quiero transmitir lo importante que fue para mí conocer esta escuela, lo importante que es para mí la educación. Cada uno tenemos una forma de ser y de pensar, una filosofía de vida, las cuales respeto, sólo quería enseñaros un trocito de lo aprendido con otro sistema completamente opuesto a lo que yo he vivido.

Quiero dar las gracias a todo el equipo de la escuela, maestros y alumnos, que tanto me habéis enseñado. Gracias por tratarme como una más del grupo. No veo la hora de volver a visitaros, y espero que sea muy pronto. Como ya os dije, os espero con los brazos abiertos por Madrid. Gracias de todo corazón.



Jaris.