jueves, 24 de julio de 2014

Argentina hospitalaria ♥

Hola a todos! Sí, ya se que he tardado más de lo normal en volver a escribir, pero cuando regresé a Madrid estaba en un momento de adaptación, descubrimiento y reflexión, pero ya estoy de nuevo por aquí, para escribir sobre lo que he vivido, y a partir de ahora, de nuevo por España, lo que voy a ir viviendo.

No podía volver a España sin pasar antes por Argentina, un país cualquiera para muchos, para mí, por varios motivos, un sueño más a realizar. 
Tras dos días viajando en autobús boliviano (quien haya viajado por Bolivia en bus sabe a lo que me refiero), alimentándome a base de bollitos de pan, llegué a Villazón, pueblo fronterizo con Argentina. Llegamos a las 5 de la mañana, y aunque aún no había llegado el invierno, habría unos 2 grados con mucho viento, y yo con mi máximo abrigo, un poncho, que para una temperatura otoñal, está bien, pero para aquel caso, se metía el viento por todos los agujeritos. Después de unas tres horas esperando a que abrieran la frontera, por fin llegué a Argentina. durante mi viaje a Perú conocí a bastantes argentinos que me recomendaron pueblitos de la Quebrada de Humahuaca, así que más o menos ya tenía claro mi primer recorrido. 

Primera parada: Humahuaca.
Nada más llegar, busqué un hostal que en la guía de Lonely Planet me recomendaba. Realmente lo único que necesitaba era un sitio con agua caliente y con estufa. lo demás me daba igual, lo que no sabía era que lo que me esperaba, sería, posiblemente, uno de los mejores hostales por los que había pasado. Sabiendo que tenían agua caliente, pero caliente de verdad, no como la de Perú que era tibia tirando a fría, y que tenía estufa en la habitación, casi sin preguntar el precio dije que me quedaba. Dejé las cosas y llegó Rubén, el dueño del hostal. Se presentó y como ese día era su cumpleaños, me invitó, en cuanto me dijo que había asado, ni me lo pensé, dije que encantada asistiría. Yo estaba alucinando, primer día y ya iba a comer asado, después de dos días comiendo pan, pues os podéis imaginar mi cara de felicidad! La verdad que al final no comí tanta carne, a pesar de que era increíble, es posible que lo que más disfruté fue pan con ACEITE DE OLIVA! ahí si que fui feliz :) Ese día fue indescriptible. La música y bailes tradicionales de la zona me dejaron sin palabras. Rubén me enseñó a bailar algunos de ellos, y como pude lo hice. Al final estuve no se cuantas horas bailando con todos los chicos.
Me trataron todos tan bien, que de una noche que me iba a quedar, me quede tres en total. Humahuaca es mágico, como todos los pueblos de alrededor, y estoy segura de que si algún día vuelvo por esta zona, iré a visitaros, solo puedo daros las gracias por acogerme desde el minuto uno como si fuera una más de la familia.

Segunda parada: Tilcara.
A media hora en colectivo, está Tilcara, pueblito que si alguna vez tenéis la ocasión, hay que visitar. Posiblemente la magia que sentí en aquel lugar tuvo mucho que ver por la compañía que tuve. Allí me quedé en casa de mi amiga Flor, que la conocí en el barco camino a Iquitos, Perú. Tiene una casita de lo más acogedor, de adobe, como todas las de la zona. Vive con Vago, su perro, quien me hizo una compañía terrible desde el principio, y eso que yo no soy muy de perros! Donde me iba a quedar tres noches, me quedé seis! 
Flor, a quien conocía de unos días por Perú, una de las personas con más fortaleza y valentía que he conocido en mi vida. Todo cariño, como digo yo, un corazón con patas, de esas personas que desprenden positividad y felicidad, de esas personas de las que sientes que no te quieres separar. 
Durante mi estancia allí, vi a mi amigo Coco,músico por excelencia y como se diría por aquí, más majo que las pesetas. Además me presentaron a otra tanta gente de corazón solidario y espíritu alegre.
Tilcara y sus alrededores, donde la fusión de los colores de la tierra se entrelazan y te dejan sin palabras.
Gracias de corazón, especialmente a ti, Florcita, espero poder veros muy pronto, ya sea aquí o allá.

Tercera parada: Capilla del Monte, San Marcos Sierra, Córdoba.
Era la primera vez que hacía couchsurfing sola. Me quedé en casa de Leo, en Capilla del Monte. La verdad que desde el principio me sentí muy cómoda, y no era para menos, con la preocupación constante que tenía por mi, por saber si estaba bien y me sentía cómoda. 
Este destino, fue uno de los más esperados de mi estancia en Argentina. Hacía un par de años había visto un vídeo de educación de San Marcos Sierras , pueblito de al lado, y tenía muchas ganas de conocer aquel lugar y saber como trabajaban. Antes de San Marcos, pasé por una escuelita de Capilla, escuela Olga Cossetinni, donde sin previo aviso me pudieron explicar como trabajaban, y he de decir, que no conocía bien esta pedagogía y muchas cosas de las que me explicaron me gustaron muchísimo. 
Llegó el día de ir a San Marcos, me puse en contacto con Bibi, quien me explicó donde estaba la escuelita. San Marcos Sierras, posiblemente el pueblo más diferente que he visto, hermoso por donde lo mires, todo el mundo va en bici, todas las tiendas de comida son ecológicas, tiene un río con encanto, frases por las paredes, hasta los kioskos tienen su gracia. 
Aquella mañana cogí una bici que me dejaron y llegue a la pequeña escuela. Aquel sitio era de ensueño. Estaba situado en un lugar privilegiado entre la naturaleza. Nico fue quien me explicó con todo tipo de detalle sobre aquel lugar.
Gracias a todas las personas que me ayudaron a descubrir un poco más esos rincones, especialmente a Leo, ya sabes que espero verte pronto por aquí! o por Menorca :)

Cuarta parada: Santa Fé.
Esta es, sin ningún tipo de duda, la parada más esperada de todas. Por fin iba a realizar uno de mis mayores sueños, asistir durante una semana a la escuela democrática de la Nueva Cultura La Cecilia. Hace más de dos años que vi por primera vez "La educación prohibida" donde escuché hablar por primera ves a Ginés del Castillo, fundador de la escuela. Desde aquel momento supe que alguna vez en mi vida tenía que ir a visitarlos y ver como trabajaban. Sobre la escuela tengo pensado hacer una entrada donde podré explicar cómo me sentí, lo que aprendí y como trabajan allí, pero ya de antemano quiero agradecer a todo el equipo de la escuela y a sus alumnos por la acogida que me dieron. Gracias.
Estos días volví a hacer couchsurfing, esta vez en casa de Eugenia. Explosión de felicidad es esta chica. Desde luego puedo decir con mucha seguridad que me llevo una gran persona dentro de mí. En todo momento hizo todo lo posible porque yo estuviera cómoda, con total confianza. Los mates, las conversaciones, los paseos, las cenas.....gracias de todo corazón por dejarme entrar, por compartir y por convivir!!!!! Te espero con los brazos abiertos por España!!!!!!!!!

Quinta parada: Rosario. 
Después de mi gran semana por Santa Fé, me fui a Rosario, donde me esperaba mi amigo Cristian. Acudí a un bar, donde estaba él y su amiga Malena esperándome. A Cristian lo conocí, junto a Daniela y Estefi, en Huanchaco, Perú. Viajamos juntos una semana aproximadamente, y allí hicimos buena amistad. La finalidad de esta parada era estar con él, conocer la ciudad y afianzar más esa amistad. Para mi sorpresa, conocí a más gente, personas increíbles, Malena, Alber, y Hernán. Juntos pudimos compartir una cena de lo más española. Cris me enseñó la ciudad, fuimos a hacer kayak por el río Paraná, paseamos, compramos facturas e hicimos fotos. 
Una noche pude encontrarme con Daniela, cenamos juntas y recordamos los momentos vividos por Perú. Conocí a su maravillosa familia merendando un día en su casa a base de alfajores y facturas. 
Con Estefi cené otro día, rico asado en su casa.
Gracias amigos por los momentos vividos allí, especialmente a ti Cris, por cederme tu cama, por las conversaciones y todos los momentos! Ya os estoy echando de menos. Os espero para pasear por España!

Sexta, y última parada: Buenos Aires.
Buenos Aires, la capital que no duerme, la capital de los tangos. Llegué emocionada a la capital, con muchas ganas de conocer sus rincones. Desde pequeñita, con mi prima Rocío, imaginábamos cómo sería la ciudad y por fin había llegado. 
Llamé a Marcelo, un chico que había conocido en Puno. Los tres días que iba a estar por allí me iba a acoger el en su casa. Nos vimos en Retiro, me dio las llaves de su casa y me indicó cómo llegar. Entré en el piso y allí estaba Juan, su compañero de piso. A pesar de que estaban de mudanza, me trataron como si fuera la hermana pequeña, tuvimos "noche de chicos y Jara" donde entre Juan y yo cocinamos carne al horno, bien rica, y de postre, para no variar, alfajores.
 Los días que estuve allí, fui a pasear y recorrer, y como era de esperar, no me dio tiempo a terminar de ver todo lo "básico" de la ciudad. Estuve paseando por el barrio de Palermo, que me dejó impresionada con todos sus murales en las paredes, tiendas vintage y callejuelas con cierto encanto. Fui al cementerio de Recoleta, famoso por sus mausoleos y estatuas de ángeles. San Telmo, maravilloso lugar. Lleno de tiendas de antigüedades, y personas bailando tango por las calles.
Gracias chicos por cuidarme tanto y pasar tan buenos momentos! Os espero por aquí!!!!

Sin ningún tipo de duda, Argentina no me ha decepcionado. Me quedé con muchas ganas de visitar mil sitios más, así que volveré.
Gracias a todas las personas que me crucé en este precioso camino, y gracias a todos los nuevos amigos que me llevo de tan bello país.
Os espero con los brazos abiertos!
<3

Jaris.